Andrés Aylwin un chileno ejemplar

El destacado político demócrata-cristiano , concita un respeto transversal, por su labor en defensa de los Derechos Humanos

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A los 93 años, falleció el ex diputado Andrés Aylwin Azocar. Abogado férreo defensor de los Derechos Humanos, en los momentos mas complejos de nuestra historia reciente, cuando las libertades y derechos básicos de los chilenos eran violados sistemáticamente por la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet

Su oposicion a la junta de gobierno, comenzo apenas fue bombardeado el Palacio de la Moneda, el 13 de Septiembre firmo junto a otros doce militantes de la Democracia Cristiana una declaracion en que condenaron el golpe de Estado, debemos recordar que dicho partido apoyo el golpismo en primera instancia

Biografía

Hijo de Miguel Aylwin Gajardo y Laura Azócar Álvarez; perteneció a una familia de importantes hombres públicos y políticos; hermano del expresidente Patricio Aylwin Azócar y de Arturo Aylwin.

Realizó sus estudios básicos y secundarios en el Liceo de San Bernardo. Cursó los estudios superiores en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, donde se tituló de abogado, en 1953, con la memoria Estudio crítico de nuestro procedimiento del trabajo.

Una vez titulado, siguiendo su interés por la acción social, ejerció como abogado en el Consultorio Jurídico del Colegio de Abogados de San Bernardo entre 1953 y 1957, llegando a ser el jefe de dicha corporación. Entre 1956 y 1964 trabajó en el Servicio de Asistencia Judicial de Santiago y entre 1963 y 1965 asumió como abogado en el Consejo de Defensa del Estado.

En el ámbito académico, se dedicó a la labor docente como profesor auxiliar de Práctica Forense en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile y en el Liceo Nocturno de San Bernardo.

Estuvo casado por 68 años con Mónica Chiorrini Givovich, de quien enviudó en febrero de 2018​ y con quien fue padre de cuatro hijos.

Oposición a la dictadura

Fue uno de los demócrata cristianos que firmó una declaración pública de rechazo al golpe militar del 11 de septiembre de 1973, conocida como «Declaración del Grupo de los Trece». Posteriormente vivió un periodo de relegación en la localidad de Guallatire, entonces Región de Tarapacá, que lo mantuvo alejado de la actividad política.

Una vez conseguida la libertad, ejerció un activo rol en su calidad de abogado en la defensa de los derechos humanos a través de la defensa judicial de los presos políticos y en la recuperación de la democracia participando en el Comité Pro Paz y trabajando en la Vicaría de la Solidaridad. A su regreso del exilio, en 1978, fue elegido presidente de la Agrupación de Abogados Pro Derechos Humanos y director de la Comisión Contra la Tortura desempeñándose como abogado querellante en casos de detenidos desaparecidos.

Andrés Aylwin ha escritos libros relatando su experiencia personal durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, editando en 1989 Ocho días de un relegado y Simplemente lo que vi: 1973-1990 y los imperativos que surgen del dolor, en 2003. A su vez, en el ámbito periodístico ejerció como colaborador del diario La Época durante 1990.