Como un búmeran, nuevo proyecto de retiro de las AFP complica a Boric

De aprobarse este proyecto los usuarios jamás verán el efectivo, ya que el texto establece que las AFP depositen directamente los montos a los bancos o a las entidades financieras con las que el solicitante mantiene una deuda.

89
Durante la pandemia los proyectos de retiro anticipado de pensiones fueron la medida más popular en Chile para mitigar los efectos económicos de la crisis. Algunas encuestas revelaron que más del 80 por ciento de la ciudadanía estuvo de acuerdo con aprobar estas reformas constitucionales y los sectores de izquierda, incluido el entonces diputado Gabriel Boric, impulsaron y votaron a favor de ellas en el Congreso.

Santiago, 13 abr (Sputnik).- “Aunque llore la derecha y se agarren de las mechas, para a la gente darle un respiro yo apruebo un nuevo retiro”, recitaron el año pasado en estructura de payada -disciplina folclórica chilena- las diputadas del Partido Comunista (izquierda) Karol Cariola, Marisela Santibáñez y Camila Vallejo.

Ese video fue subido a la red social TikTok durante la administración del entonces presidente Sebastián Piñera (2018-2022), presionando al mandatario y al oficialismo para que aprobaran un nuevo retiro anticipado de fondo de pensiones.

Pero este año no pudieron hacer lo mismo, pues ahora ellas son oficialistas: Vallejo es la actual ministra vocera de Gobierno, y el presidente Gabriel Boric se manifestó en contra de promulgar un nuevo retiro.

Durante la pandemia los proyectos de retiro anticipado de pensiones fueron la medida más popular en Chile para mitigar los efectos económicos de la crisis.

Algunas encuestas revelaron que más del 80 por ciento de la ciudadanía estuvo de acuerdo con aprobar estas reformas constitucionales y los sectores de izquierda, incluido el entonces diputado Gabriel Boric, impulsaron y votaron a favor de ellas en el Congreso.

Estas iniciativas permiten a la gente retirar hasta un 10% de lo que tienen ahorrado en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), las empresas privadas encargadas de gestionar el dinero. Durante la pandemia se promulgaron tres retiros y uno no logró alcanzar los votos necesarios.

En 2020 y 2021 los más reticentes a los retiros fueron Piñera y sus ministros. De hecho, su postura contraria a la medida, bajo el argumento de que inyectar tanto dinero al consumo generaría inflación, le significó al mandatario graves crisis políticas, con caídas drásticas de su popularidad que lo forzaron a ejecutar masivos cambios de Gabinete.

Cuando Boric sucedió a Piñera en marzo de este año, las cifras de la pandemia ya venían a la baja.

Los contagios y defunciones disminuyeron considerablemente en comparación con los peores momentos sanitarios y actualmente ninguna ciudad está en confinamiento o cuarentena.

Por eso, varios se sorprendieron cuando, a comienzos de abril, se activó en el Congreso un debate para aprobar un nuevo retiro en ayuda de las familias, encontrando un apoyo importante en sectores de izquierda y de derecha.

Boric le pidió a sus parlamentarios que voten en contra del retiro, señalando que no es una buena medida, que afectará los precios de los productos y que mucha gente quedará sin ahorros en sus cuentas.

Pero la propuesta tomó impulso y fueron varios los diputados que se mostraron abiertos a aprobarlo. El problema que desestabilizó a Piñera parecía devolverse como un búmeran contra Boric.

Entonces, el mandatario jugó un as bajo la manga: convocó al debate al ministro de Hacienda, Mario Marcel.

QUEBRARON AL HOMBRE DE HIERRO

“Un nuevo retiro de fondos de pensiones sería una bomba en medio de todo este proceso inflacionario. ¡Cómo vamos a aprobar una medida que aumentará los precios por sobre los valores que estamos viendo hoy!”, alegó Marcel en conferencia de prensa la semana pasada, luego de que Boric le encargara ordenar las filas del oficialismo en el parlamento.

La figura del economista es considerada transversal, respetada por izquierdistas y derechistas a raíz de su perfil pragmático y moderado, lo que se suma a una vasta trayectoria en el sector público, siendo su cargo más destacado el de presidente del Banco Central entre 2016 y 2022.

En esa posición, Marcel recibió el premio de “Presidente del año de los bancos centrales” del medio especializado inglés Central Banking, quienes lo calificaron como el mejor en su cargo a nivel mundial en 2021 por su rol en el control de la inflación durante la pandemia.

Marcel ocupó ese capital político en las reuniones con parlamentarios oficialistas, pidiéndoles que por favor desistieran de aprobar un nuevo retiro. Pero fue en vano, pues la bola de nieve ya había crecido demasiado.

Finalmente, Boric cedió. Se reunió con Marcel y sus ministros y esta semana decidió apoyar un nuevo retiro. “Diputados oficialistas le doblaron la mano a Marcel”, titularon los medios locales.

NUEVO PROYECTO

Boric creó una estrategia. Optó por no apoyar la moción parlamentaria original y presentó una iniciativa propia de retiro anticipado. La diferencia radica en que el proyecto de Boric tiene una serie de condiciones que no permite a los solicitantes usar el dinero libremente.

La iniciativa gubernamental plantea solo cuatro casos en que será posible retirar fondos: que el solicitante tenga una cuenta impaga de servicios básicos, que el dinero sea empleado para pagar una pensión de alimentos, que el monto tenga como destino una cuenta de ahorro para comprar una vivienda o que se utilice para pagar una morosidad en un crédito hipotecario.

De aprobarse este proyecto los usuarios jamás verán el efectivo, ya que el texto establece que las AFP depositen directamente los montos a los bancos o a las entidades financieras con las que el solicitante mantiene una deuda.

Gran parte del oficialismo, principalmente el Partido Comunista y el Frente Amplio, señalaron que aprobarán el proyecto del Gobierno y rechazarán la moción parlamentaria. Pero no todos en la izquierda se plegaron.

“Ni Piñera se atrevió a tanto. Este no es un proyecto de retiro de pensiones sino una transferencia directa de los ahorros a la banca y el capital financiero. Es un cogoteo (robo) a los pobres”, dijo en conferencia de prensa en su particular estilo la diputada del Partido Humanista (izquierda) Pamela Jiles, ratificando que apoyará la moción original.

A su vez, el diputado del partido Unión Demócrata Independiente (derecha) Guillermo Ramírez señaló en conferencia de prensa que muchos derechistas también piensan apoyar la moción y no el proyecto del Gobierno “a menos que el Ejecutivo se siente a conversar con nosotros acerca de temas como inexpropiabilidad y heredabilidad”.

La guinda de la torta será el “timming“. Si todo calza, el próximo lunes se votarán en la Cámara de Diputados ambos proyectos. A solo un mes de haber asumido, el presidente Boric deberá sortear su primera gran prueba de fuego en materia legislativa. (Sputnik)