Cómo avanza la búsqueda del sumergible desaparecido en expedición al Titanic

El submarino, llamado Titán, perdió el contacto con su buque nodriza Polar Prince el pasado domingo, alrededor de una hora y 45 minutos después del inicio de la inmersión

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Imagen de Engin Akyurt en Pixabay

Equipos de búsqueda y rescate trabajan a contrarreloj para localizar el sumergible turístico con cinco personas a bordo que desapareció de los radares poco después de emprender una expedición a los restos del Titanic, que yace a 3.800 metros de profundidad en el fondo del Atlántico, a unos 600 kilómetros de la costa de Terranova (Canadá).

El submarino, llamado Titán, perdió el contacto con su buque nodriza Polar Prince el pasado domingo, alrededor de una hora y 45 minutos después del inicio de la inmersión, según comunicó la Guardia Costera de EE.UU. (USCG), que, junto con sus colegas de Canadá, está peinando la zona con ayuda de aviones equipados con sensores de detección subacuática.

A continuación, repasamos todo lo que se sabe sobre Titán y qué escenarios podrían explicar su desaparición así como las opciones de rescate.

¿Quiénes van a bordo?

OceanGate Expeditions, el operador de la nave desaparecida, señaló que están “movilizando todas las opciones” para “traer de vuelta a la tripulación a salvo”. Aunque no ofreció detalles sobre quiénes se encuentran en el sumergible, ha trascendido a los medios que entre ellos figura el multimillonario británico Hamish Harding, así como el empresario pakistaní Shahzada Dawood, vicepresidente de Engro Fertilizers, el segundo fabricante de fertilizantes de Pakistán, y su hijo Suleman.

El piloto francés de sumergibles Paul-Henry Nargeolet y el director ejecutivo y fundador de OceanGate, Stockton Rush, completarían la expedición, detalla Sky News.

¿Cómo es el submarino y para qué sirve?

El submarino en cuestión es capaz de transportar hasta 5 personas a profundidades de hasta 4.000 metros con fines turísticos, de investigación, de producción de películas, así como para la realización de pruebas de hardware y software en alta mar, según se recoge en la página web del operador.

Para operar a tal profundidad, Titán, que está hecho de fibra de carbono y titanio, cuenta con cuatro motores eléctricos que le permiten surcar las aguas a una velocidad de 3 nudos (unos 5,5 kilómetros por hora). Asimismo, la nave, que tiene una reserva de oxígeno de 96 horas para cinco personas, está dotada con varias cámaras, radares y luces, entre otros equipos.

En cuanto a la comunicación, Titán utiliza la tecnología por satélite Starlink, del multimillonario Elon Musk. “Sin torres de telefonía móvil en medio del océano, confiamos en Starlink para que nos proporcione las comunicaciones que necesitamos durante la expedición Titanic 2023 de este año”, anunciaba OceanGate en un tuit publicado el 14 de junio.

A diferencia de los submarinos tradicionales, que pueden pasar meses bajo el agua, un sumergible de este tipo necesita un buque nodriza para su lanzamiento y recuperación, una vez finalizada la misión.

 

¿Qué pudo salir mal?

De momento, hay poca información sobre qué pudo causar exactamente la desaparición del submarino, por qué se perdió el contacto con él y lo cerca que estaba del Titanic. Sin embargo, los expertos ya barajan varias hipótesis.

Según una de ellas, el Titán podría haberse enredado en los restos del Titanic. “Hay partes por todos lados. Es peligroso”, señaló el exoficial de la Marina de Australia, Frank Owen, citado por The Guardian.

Otra versión a punta a un fallo del sistema de propulsión o a problemas con el sistema de comunicación. En caso de enredarse o de sufrir un fallo eléctrico o de comunicación, el sumergible podría utilizar lastres de caída que pueden soltarse y crear suficiente flotabilidad como para llevarlo a la superficie.

Otro escenario que se plantea es el de una posible fuga en el casco de presión, lo que complicaría el rescate, según indicó Alistair Greig, profesor de ingeniería marítima del University College de Londres. “Si ha bajado al fondo del mar y no puede volver a subir por sus propios medios, las opciones son muy limitadas. Aunque el sumergible pueda seguir intacto, si está más allá de la plataforma continental, hay muy pocos buques que puedan llegar a tanta profundidad“, subraya el experto.

Obstáculos para el salvamento

En su comunicado, OceanGate agradeció el apoyo de “varias agencias gubernamentales y de compañías de aguas profundas” por sus intentos de restablecer el contacto con el sumergible.

Sin embargo, la profundidad es el principal factor que obstaculiza los esfuerzos de rescate. Desde el Ministerio de Defensa británico ya advirtieron que la profundidad de las aguas en la región de la desaparición “supera con creces aquella en las que el sistema de rescate de submarinos de la OTAN puede operar con seguridad”, recoge Sky News.

Entretanto, el Gobierno de EE.UU. bloquea la autorización de una solicitud de apoyo por parte de la compañía especializada británica Magellan Limited, que asegura tener los equipos y la experiencia necesarios para salvar el sumergible desaparecido, recoge The Telegraph.

La empresa, que el año pasado realizó el primer escaneado digital a tamaño real del Titanic tras reunir 700.000 imágenes de sus restos, dispone de un aparato no tripulado capaz de llegar a profundidades de hasta 5.000 metros, que podría sacar al sumergible de OceanGate.

Mientras, la Armada estadounidense dispone de sumergibles especializados para operaciones de rescate, pero que solo pueden operar a profundidades de hasta 2.000 pies (unos 609 metros), según los datos del Mando de Rescate Submarino.

Por su parte, Eric Fusil, profesor de la Universidad de Adelaida (Australia), indicó que las posibilidades de búsqueda son muy limitadas. “Como no hay amarre entre el Titán y la nave de superficie de apoyo, la única forma de comunicarse o de detectarlo desde la superficie es a través del agua del mar”, indicó en comentarios a la CNN. Fusil subrayó que, en este caso, el Titán solo puede usar sensores acústicos de sonido y comunicación básica, como mensajes de texto.