¡Dueño de Línea Azul! Inubicable y con orden de captura

Tras una seguidilla de irregularidades por parte de esta empresa, el dueño de la marca Línea Azul, figura, ahora, inubicable y se dictó en su contra una orden de captura y detención.

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Por: Daisy Castillo Triviños/ Víctor Arce García

¡A pesar de las seis víctimas fatales, se burlan de las autoridades! Esta tarde, se informó que el abogado defensor del dueño de Línea Azul, Marcelo Hernández Sandoval, estaba convencido y, así lo dijo, que su cliente estaba dispuesto a colaborar en la investigación iniciada por el Ministerio Público, a raíz del accidente que le significó la muerte a seis pasajeros, mientras otros 40 resultaron lesionados.

Sin embargo, tras una seguidilla de irregularidades por parte de esta empresa, el dueño de la marca Línea Azul, figura, ahora, inubicable y se dictó en su contra una orden de captura y detención.

Hay que recordar que en esta jornada de jueves, la defensa del dueño de la empresa de buses, Línea AzulMarcelo Hernández, a través de su abogado, hizo llegar sus disculpas por el lamentable accidente ocurrido, asegurando que “en este minuto lo primero y más relevante es empatizar con el dolor de las víctimas y las familias”.

El abogado defensor, Juan Carlos Manríquez, indicó este jueves que las instrucciones recibidas “son las de coordinar la asistencia y cooperación más próxima hacia la Fiscalía y los órganos de investigación para avanzar en esclarecer el hecho –pues se trata de un caso complejo- y en paralelo, realizar todas aquellas diligencias que sean viables para gestionar las posibilidades de reparación que requieran esas mismas familias”.

Cabe preguntarse, ante el escenario de que el dueño de la empresa Línea Azul, está con orden de detención y no se le logra ubicar, ¿estamos en presencia, una vez más, de fallas en el actuar del Ministerio Público, a cargo de la investigación?, ¿no era, por lógica, lo primero, decretar que el propietario de la firma prestara declaración, ante la magnitud del accidente ocurrido? Se interrogó al conductor de la máquina y al mecánico a cargo del taller que revisaba los buses, ¿y al dueño de la empresa? No. Y, como no se adoptaron medidas, ahora, este empresario está inubicable.