Ecuador obligará a ser madres a mujeres violadas

"Una mujer violada debe decidir qué hace con su embarazo. Debe tener la oportunidad de parir ese hijo si así lo desea, o de interrumpir su embarazo. Eso hoy día no es posible", dijo a la agencia noticiosa Reuters la abogada y activista Silvia Buendía.

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La Asamblea Nacional ecuatoriana votó el martes en contra de la despenalización del aborto para todos los casos de violación, incluida la incestuosa, y por malformación del feto.

Un informe de la comisión parlamentaria de Justicia, que impulsó la despenalización del aborto, captó 65 votos a favor cuando requería 70 para ser aprobada.

El código penal en vigencia desde 2014 establece que la mujer que se cause un aborto o permita que otra persona se lo haga será sancionada con cárcel de seis meses a dos años.

Si durante el procedimiento la madre muere, quien lo realizó será penado con hasta 16 años de prisión.

En Ecuador el aborto es legal solo cuando se encuentra en riesgo la vida o la salud de la gestante y cuando se presenta un embarazo resultado de una violación a una mujer con discapacidad mental. Y así se mantendrá.

Tras la votación se desataron protestas de activistas a favor del aborto en las afueras de la Asamblea Nacional.

Los manifestantes, algunos de los cuales lloraron, lanzaron antorchas contra la sede del Legislativo e intentaron derribar algunas vallas metálicas con que la Policía resguardaba el edificio.

Un grupo de 59 asambleístas se opuso a la interrupción del embarazo y seis legisladores se abstuvieron de sufragar. La votación se mantuvo al no pasar un pedido de reconsideración.

La propuesta de la comisión de Justicia también contemplaba el aborto sin pena para los casos de embarazo por inseminación no consentida, que ahora son castigados con hasta diez años de prisión.

Colectivos feministas promueven la despenalización del aborto al sostener que cada año unas 2.500 adolescentes dan a luz en el país producto de ataques sexuales.

Toda relación íntima con menores de 14 años es considerada una violación, según la ley ecuatoriana.

Al igual que contra el aborto, la Iglesia católica y grupos evangélicos ya se opusieron al matrimonio entre personas del mismo sexo aprobado en julio de este año en Ecuador.