Pinceles al desnudo: Las caricaturas, otra vez en el ojo del huracán en el mundo islámico

La reacción más fuerte fue expresada por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien afirmó que su homólogo francés necesitaba "atender su estado psíquico" y lo acusó de ser un "antiislamista" que busca "un ajuste de cuentas con los musulmanes".

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Moscú, 28 oct (Sputnik).- A medida que el mundo islámico, sobre todo el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, protesta por declaraciones del líder francés, Emmanuel Macron, los medios de comunicación empiezan a reaccionar con caricaturas de los dos mandatarios.

Las relaciones entre Macron y los países musulmanes se agravaron después de que afirmara, durante el homenaje nacional al profesor parisino Samuel Paty, quien fue decapitado a mediados de octubre en las afueras de París por haber mostrado caricaturas del profeta Mahoma durante una clase sobre libertad de expresión, que el maestro se convirtió en “el rostro de la república” y que Francia “no renunciará a las caricaturas”, defendiendo la libertad enseñada por el profesor asesinado.

Macron también planteó la idea de crear, junto con el Consejo de Musulmanes de Francia, una organización que permita desarrollar un “islam ilustrado” en el país europeo, y destacó la necesidad de “liberar al islam en Francia de la influencia extranjera y fortalecer el control sobre la financiación de las mezquitas”.

REACCIÓN

Las palabras del mandatario galo recibieron fuertes críticas en el mundo musulmán. Varios países, en particular Irán, Pakistán y Turquía, expresaron su protesta por la posición de las autoridades francesas que muestran su apoyo a las caricaturas del profeta Mahoma.

En las ciudades de Bagdad, Daca y Karachi, entre otras, también celebraron manifestaciones contra Macron frente a las sedes de la embajada de Francia.

Pero la reacción más fuerte fue expresada por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien afirmó que su homólogo francés necesitaba “atender su estado psíquico” y lo acusó de ser un “antiislamista” que busca “un ajuste de cuentas con los musulmanes”.

El líder turco también llamó a los ciudadanos a rechazar la compra de productos franceses y calificó a Francia de “una parte de nazismo”, explicando que “los que están en el poder en Francia (…) empiezan a alentar los ataques contra los musulmanes”.

A su vez, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, calificó de totalmente inadmisibles los comentarios del presidente de Turquía.

Mientras el canciller federal de Austria, Sebastian Kurz, y el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, expresaron su total apoyo y solidaridad con Francia al subrayar que los insultos de Erdogan vuelven a mostrar que Turquía se aleja cada vez más de la UE y el mundo europeo.

El ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, condenó igualmente los insultos del mandatario turco y confirmó que Francia había retirado a su embajador de Ankara para consultas.

GUERRA DE CARICATURAS

Sin embargo el conflicto ideológico actual no se limitó a declaración de los líderes mundiales y los medios de comunicación empezaron a echar más leña al fuego.

La víspera, el periódico iraní Vatan-e-Emrooz publicó una caricatura de Emmanuel Macron en la cual se asemeja al diablo.

La caricatura de Macron con el rostro rojo, orejas puntiagudas y colmillos, aparece en la portada del periódico con el titular diciendo ‘Iblís francés’ y se publicó tanto en la versión impresa, como en la versión digital del medio.

A su vez, la revista francesa Charlie Hebdo publicó en su portada una caricatura del presidente turco. En la misma el líder turco aparece semidesnudo, sentado en una silla con una lata de refresco y levantando la vestimenta tradicional árabe a una mujer que sostiene en las manos una bandeja con dos copas. La caricatura va acompañada del comentario: “Erdogan es muy divertido en privado”.

PROBLEMA COBRA IMPULSO

Si la caricatura de Macron no provocó ninguna reacción por parte de Francia, las imágenes de Erdogan causaron otra ola de duras críticas de Turquía.

El director de comunicaciones de la presidencia turca, Fahrettin Altun, afirmó que “la agenda antimusulmana de Macron está dando frutos”, al agregar que Turquía condena “este intento asqueroso de difundir el racismo cultural y el odio”.

“Este tipo de ataques irresponsables y sin sentido a nuestra cultura solo generarán racismo y discriminación. Hacemos un llamado a todos los amigos europeos sensatos a luchar contra este tipo de racismo cultural primitivo, esterilidad intelectual y discurso incivilizado”, publicó Altun en su cuenta de Twitter.

La administración presidencial turca prometió que Ankara tomará las medidas jurídicas y diplomáticas necesarias en relación con esta caricatura al subrayar que “es una nueva operación provocadora que muestra claramente que el único propósito de este grupo es escalar las tensiones con el aumento de insultos día tras día”.

Precisó que Europa se está hundiendo gradualmente en “un sucio pantano de enemistad con Turquía y el islam” y llamó a todos los países y a sus líderes, especialmente a Francia, a tomar las medidas necesarias y luchar juntos “contra esta tendencia y sus partidarios, que pisotean todos los valores”.

El propio Erdogan presentó este miércoles ante los tribunales de Ankara una demanda contra el semanario Charlie Hebdo, al asegurar que esa publicación infringía los principios morales y éticos del periodismo y la libertad de expresión, y representaba un ataque contra la dignidad y el honor del líder del país.

RESPUESTA DE FRANCIA

Al comentar toda esta situación el portavoz del Gobierno francés, Gabriel Attal, afirmó este miércoles que Francia nunca renunciará a sus principios y valores, incluida la libertad de expresión, a pesar de toda la intimidación.

“A pesar de toda la intimidación, Francia nunca abandonará sus principios y valores, en particular la libertad de expresión y la libertad de publicación”, afirmó Attal al término de la reunión del Consejo de Ministros.

Agregó que Francia ha enfrentado recientemente “una creciente amenaza terrorista alimentada por llamamientos al odio”.

“Nuestro país se ha convertido en un objetivo de desestabilización, intimidación. Pero esto solo confirma nuestro deseo de luchar incansablemente contra el islamismo y todas sus manifestaciones”, subrayó. (Sputnik)