Sugieren que la Gran Esfinge no fue creada originalmente por los egipcios

El geólogo egipcio-estadounidense, Farouk El-Baz, sugirió en un artículo publicado en 1981, que los antiguos egipcios no crearon originalmente la monumental escultura dotada de cabeza humana y cuerpo de león

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Imagen de Marcin Chuć en Pixabay

Un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva York (EE.UU.) ha revelado nuevos hallazgos sobre la posible génesis de la Gran Esfinge, situada junto a las pirámides de Giza, Egipto. Según informó la revista New Scientist el pasado viernes, la escultura icónica podría haber sido esculpida por la acción del viento o del agua.

La teoría, originalmente propuesta por el geólogo egipcio-estadounidense Farouk El-Baz en 1981, sugiere que los antiguos egipcios no crearon la monumental figura con cabeza humana y cuerpo de león desde cero. En lugar de eso, los canteros habrían aprovechado la forma erosionada por el viento de la piedra para esculpir únicamente la parte facial.

En una investigación próxima a ser publicada en la revista Physical Review Fluids, se presentan nuevas pruebas que respaldan la hipótesis de El-Baz. Los científicos realizaron experimentos con arcilla de bentonita, creando montículos ovalados a los que añadieron trozos de plástico no erosionable en sus extremos superiores. Estos montículos se colocaron en un túnel de agua, permitiendo que el líquido fluyera de manera paralela a su eje longitudinal.

El resultado del experimento mostró que, a medida que el agua eliminaba la arcilla, emergían figuras similares a leones en reposo, siendo el plástico no erosionable el único que permanecía intacto. Según el investigador Leif Ristroph, el trozo de plástico, con forma cilíndrica, sirvió como patrón para la cabeza de la figura de barro, mientras que el flujo de agua esculpía el resto del cuerpo.

Ristroph explicó que el fluido, al devorar el sólido, obliga al flujo a adaptarse a la forma del sólido, creando un proceso de retroalimentación. Los expertos también añadieron un tinte al agua para simular cómo los vientos podrían haber dado forma a la parte posterior de la esfinge, revelando líneas comprimidas y detalles anatómicos bajo la cabeza de la figura.

Estos resultados sugieren que los antiguos habitantes del desierto egipcio podrían haber encontrado formaciones naturales similares, explicando así por qué imaginaron y esculpieron una criatura fantástica. Los investigadores planean realizar futuros estudios para entender cómo este proceso erosivo podría haber afectado a rocas de dimensiones similares a las de la Gran Esfinge.

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