Flores de Bach: Cuando la salud es un juego

Esta terapia puede resultar muy peligrosa para la salud, ya que los pacientes pueden retrasar la visita al médico mientras esperan la acción curativa

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Esta “terapia” floral se acerca bastante a la homeopatía, con unas simple gotas curamos de todo…Estos preparados fueron inventados por Edward Bach (1886-1936), un médico y homeópata ¡Vaya qué sorpresa! inglés. Según Bach, su uso está destinado a aliviar desequilibrios psicoemocionales y de carácter (miedo, impaciencia, angustia, incertidumbre, ira…). Se basa en qué las enfermedades son consecuencia de trastornos emocionales por un conflicto alma-personalidad.

El método de elaboración recuerda mucho al de la homeopatía y esto podría ser porqué Bach y Hahnemann se conocieron en el Hospital Homeopático de Londres. Las flores (y actualmente otras partes de la planta) son maceradas en agua y luego diluidas en una solución alcohólica, brandy, en una proporción 1:144. Lo que quiere decir es que tenemos una gota de la maceración de las flores en 144 de alcohol.

Bach elaboró las primeras doce esencias de flores a las que llamó Doce curadores. Luego añadió siete remedios florales más, que reconoce como ayudantes o auxiliares ante situaciones en la que los anteriores parecían tener efectos parciales. Todos estos remedios fueron elaborados con el método solar. A partir de esto, formuló y escribió Los doce curadores y los siete ayudantes, e inmediatamente, hacia 1935, comenzó el desarrollo de un nuevo ciclo de 19 remedios preparados mediante un proceso diferente, el método del hervor.

Su evidencia científica es inexistente, como toda pseudoterapia, y se explica mediante el efecto placebo. La elección de las flores no las hizo bajo ningún criterio farmacológico ( no se puede negar que la fitoterapia, no la confundamos con la homeopatía ni con esto, si tienen base científica). Por ejemplo:

“Una anécdota curiosa es la de la flor Impatiens glandulifera usada en esta “terapia” para curar la… (adivinen) Impaciencia. ¿por qué? Por su nombre. Linneo bautizó así al género porque este tipo de plantas dispara sus semillas, en lugar de esperar a que caigan solas o por acción del viento como lo hace la mayoría. Es decir, que el buen Dr. Bach decidió que una planta que se llama Impatiens debía de ser buena para curar la impaciencia” (Extracto del blog mitos y fraudes.)
Sus feligreses dicen que no importa que en las diluciones no exista ninguna sustancia química disuelta sino que lo importante son las “vibraciones” o “características vibracionales” que poseen los preparados y adivina que esas vibraciones no son reales…

Una nueva revisión sistemática publicada en el 2010 por Edzard Ernst concluyó:Todos los estudios con control de placebo fallaron en demostrar eficacia. Se concluye por lo tanto que los estudios clínicos más confiables no indican ninguna diferencia entre los remedios a base de flores y los placebos.
ANAFEBRUARY 20, 2019

Las pruebas experimentales demuestran que la terapia floral de Bach tiene una efectividad nula

Generalmente esta terapia es considerada como una variante de la homeopatía y a excepción de Chile y Cuba no es reconocida por ningún sistema sanitario serio, ni está reglamentada por ningún país.

Los estudios clínicos controlados como los de Armstrong y Ernst (1999), Walach (2001) y Pintov (2005), así como los sometidos a revisión científica (Ernst, 2000), demuestran la total ausencia de efectividad de esta terapia, por lo que debe ser considerada como un mero placebo.

Si el/la lector/a no se siente satisfecho con las pruebas que le ofrece la ciencia moderna, puede reflexionar sobre el hecho de que todas las flores que conforman esta terapia son naturales de la región en la que el Dr. Bach tenía su domicilio y ninguna otra flor de ninguna otra región del mundo tiene este tipo de propiedades.

Esta terapia puede resultar muy peligrosa para la salud, ya que los pacientes pueden retrasar la visita al médico mientras esperan la acción curativa, máxime teniendo en cuenta que los terapeutas florales interpretan el empeoramiento de los síntomas siguiendo la ley homeopática de la dirección de la curación, que concibe el empeoramiento de la sintomatología como un indicio de que el mal está siendo expulsado del enfermo.

(Francisco José Noriega Zaragoza)

Bibliografía:

  • Más Allá de la Ciencia, Ignacio Lutzky, 1991.
  • El fraude de las flores de Bach y la homeopatía en general, Ramón Escobedo, RAP 2008.
  • Informe del Comité de Ciencia y Tecnología en el que se recomienda al Parlamento Británico dejar de financiar a la homeopatía por su ineficacia (Gran Bretaña, 2010).
  • Informe del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (España, 2011).
  • La Curación por las Flores, Edward Bach, EDAF 2003.