Indígenas de Chile buscarán llevar sus luchas a la Constituyente

Estos electores indígenas podrán elegir si quieren votar con la papeleta común de candidatos o si prefieren sufragar con el voto verde.

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Santiago, 14 may (Sputnik).- A las personas que acudan a votar este fin de semana a la doble jornada de elecciones en Chile se les brindarán cuatro papeletas: de candidatos a alcalde, de concejales, de gobernadores regionales y de convencionales constituyentes.

Pero también, al costado de la urna, habrá una quinta papeleta de un llamativo color verde musgo a la que solo podrán optar 1.239.239 personas que están registradas en el Servicio Electoral como integrantes de uno de los 10 pueblos originarios reconocidos por Chile. Este es el voto indígena.

Estos electores indígenas podrán elegir si quieren votar con la papeleta común de candidatos o si prefieren sufragar con el voto verde.

En total hay 95 candidatos postulando para integrar uno de los 17 escaños reservados para miembros de pueblos indígenas en la Convención Constitucional, que se sentarán junto a los otros 138 ciudadanos elegidos por votación popular convencional para redactar la nueva carta magna que regirá a Chile.

DIEZ PUEBLOS, MIL LUCHAS

Delia Condori vive en Putre, una pequeña ciudad de 2.700 habitantes al extremo norte de Chile. Es ingeniera, activista y aymara, y durante gran parte de su vida marchó y se manifestó contra las empresas mineras que explotan el territorio. Hoy postula a un escaño reservado a los pueblos originarios para llevar su lucha a la asamblea ciudadana.

“Las empresa mineras en nuestro territorio hace lo que quiere. Se llevan el agua, contaminan, levantan un polvillo que respiramos todos y matan a las vicuñas, animal protegido por la legislación. Pero el Estado de Chile las protege”, dijo en conversación con Sputnik.

Condori propone reconocimiento constitucional al pueblo aymara con autonomía para tomar sus propias decisiones en el territorio. “Nosotros somos quienes debemos decidir si una minera entra o no. Los pueblos andinos están casi todos en tierras ricas en minerales y necesitamos protegernos”, señaló.

En Puerto Natales (sur), al otro extremo del país, vive Leticia Caro, pescadora, técnico paramédico y una de las 3.448 integrantes del pueblo kawésqar, “que durante años se creyó extinto”, confesó a Sputnik la candidata a la convención.

Los kawésqar sufrieron una violencia sistemática a finales del siglo XIX a manos de privados y amparados por el estado de Chile. “Lo más importante es la reparación histórica, que se reconozca oficialmente que nuestro pueblo fue víctima de genocidio”, afirmó.

Caro propone derecho a organización propia y autonomía en el territorio (desde el Golfo de Penas hasta el Estrecho de Magallanes), ya que al igual que el pueblo aymara con las mineras, los kewásqar llevan años luchando contra la industria salmonera. “Estas empresas arrasan con nuestros espacios de navegación y pesca y no se hacen cargo de nada. Solo depredan”, dijo.

Los changos fueron el último pueblo indígena en ser reconocido legalmente en Chile (año 2020). Luis Castro, mariscador, recolector y una de las 4.700 personas que pertenecen a esta etnia, afirmó a la Agencia que este proceso legal fue solo algo que “quedó en el papel” y que no se tradujo en más derechos para su pueblo.

“Nosotros existimos antes de que se creara el Estado de Chile y hoy no tenemos ningún derecho indígena. Pedimos participación de nuestro pueblo en las decisiones”, afirmó. Castro sostuvo que la principal demanda que llevará a la convención si es elegido es que Chile se convierta en un estado plurinacional, una propuesta que también levanta Caro, Condori y la mayoría de las candidaturas indígenas en el país.

Sofia Huenchumilla, es candidata mapuche y aunque comparte las mismas demandas de autonomía, plurinacionalidad y reconocimiento constitucional de los pueblos, su principal motivación para ir a la constituyente es la revitalización del idioma mapudungún.

“Yo soy hablante nativa de mapudungún y a los seis años me vi obligada a aprender español en el colegio. Soy educadora y me dedico actualmente a fomentar la lengua mapuche, un idioma que está siendo silenciado en Chile, lo que afecta nuestra cultura y forma de vivir”, dijo a Sputnik.

Huenchumilla plantea que esta lengua debe ser idioma oficial en el Wallmapu (territorio ancestral mapuche). “Nuestro idioma refleja nuestra forma de vivir, nuestra espiritualidad y cómo convivimos con la naturaleza”, cerró.

MODALIDAD

Según cifras entregadas por Servel a Sputnik, del padrón indígena de electores, 1.063.980 son miembros del pueblo mapuche. En orden descendente siguen los aymaras (75.743), diaguitas (58.887), atacameños (22.569), collas (9.183), quechuas (7.661), rapa nui (3.623, changos (1.951, kewásqar (528) y yaganes (170).

Por proporción de población, el pueblo mapuche tendrá siete de los 17 escaños reservados y los aymara, 2. El resto de los pueblos contarán con un escaño cada uno.

Lo particular de esta elección es que por primera vez en la historia mundial, un país escribirá su constitución con una asamblea paritaria, es decir, igual número de hombres y mujeres. Esta exigencia también aplica para los escaños reservados.

Cada candidato indígena se presenta al cargo designando a un compañero o compañera en una denominada “candidatura alternativa”. Si un pueblo elige más candidatos de un género por sobre otro, los aspirantes menos votados serán reemplazados por su compañero hasta lograr la paridad. (Sputnik)