Primeras mujeres profesionales chilenas: Eloísa Díaz y Amanda Labarca

En una época en que el deber ser de la mujer estaba relegado al espacio privado del hogar y la familia, dos chilenas sobresalieron por su labor profesional, por romper con el canon establecido y por abogar por un cambio del rol femenino en la sociedad.

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Memoria Chilena

En el siglo XIX, la mujer chilena tenía confinada su vida al espacio privado del hogar, restringiéndose así su futuro a convertirse en una amante esposa y abnegada madre. Las posibilidades de acceder a una educación profesional se encontraban limitadas por una ley, la cual no permitía el acceso de la mujer a la universidad al no poder rendir las pruebas de bachillerato. Modificada esta ley en 1877, la mujer pudo tener acceso a la universidad, como señaló en su oportunidad Eloísa Díaz, mujer pionera en esta causa, en 1886: “La ley se dictó en Chile, reconociendo a la mujer un derecho que naturalmente posee: instruirse para instruir a sus hijos. Se declaró que la mujer podía ser admitida a la prueba de opción de grados. Una barrera estaba franqueada, quedaba aún otra que salvar que no era menos penosa, menester era obtener el pase de la sociedad, para que la niña pudiera salir del hogar y llegar, sino con satisfacción manifiesta suya, al menos sin su reprobación, al santuario de la letras y de las ciencias para volar a él sin que se le mirase a su vuelta con recelo y de reojo”.

Eloísa Díaz fue la primera mujer chilena en graduarse de bachiller en Filosofía y Humanidades, en la Universidad de Chile, para titularse de médico en 1887. Así abrió un camino para que otras chilenas pudieran soñar con la universidad y acceder a la cultura y a una profesión. En las primeras décadas de siglo XX, sobresalió Amanda Labarca como educadora y feminista, siendo reconocida como una destacada intelectual. Ambas compartieron la preocupación por la educación y la salud de los niños y las mujeres, asimismo, destacaron en su vida profesional como promotoras y gestoras de iniciativas para dignificar y elevar el papel de la mujer en la sociedad chilena.